Un lugar llamado Nueva York…

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Déjame que te cuente cómo me fue en ese viaje de no más de 24 horas a la ciudad donde dicen que los sueños se hacen realidad.

Nueva York, una ciudad que tiene su propia banda sonora, una ciudad que baila al ritmo de anhelos y desventuranzas, de latidos cargados de expectativas de todos aquellos que se atrevieron a darlo todo por un sueño.

Pero, ¿quieres saber qué sentí mientras la recorría? Te lo diré con una sonrisa en el rostro. Sentí que el gran Sinatra me susurraba al oído: “If I can make it there, I’ll make it anywhere. It’s up to you, New York…New York, New York”. Despues, cuando las calles aún se estaban un poco húmedas por la nieve que se comenzaba a derretir, con mis zapatos blancos, que no fueron la mejor elección, entendí a Jay-Z y a Alicia Keys en: “New York, concrete jungle where dreams are made of, There’s nothin’ you can’t do”.

Es un lugar donde todos parecen estar siempre apurados, como que no tienen ni chance de disfrutar una buena taza de café, como la que me tomé en una pequeña cafetería llamada Piccolo Cafe. ¿Será que nadie les ha dicho que la vida esta hecho de momentos y que desperdiciar algo tan marvelous como el momento de un café, tus pensamientos y tú es algo que no se puede dar por sentado?

Te das cuenta de quién es el turista, porque siempre mira hacia arriba, y de quién es el local, porque mira siempre hacia abajo a sus teléfonos.

Ahora bien, hablemos de The National September 11 Memorial & Museum. Un lugar majestuoso donde no se si me sentí impresionada por su belleza o si fue mas el recuerdo de lo que sucedió. Pero les diré que el sonido del agua da una extraña sensación de calma y seguridad.

Conocer la biblioteca fue la parte mágica del viaje, estaba full, tanto de curiosos, como yo, como de usuarios. Se respiraba el olor de los libros, un estilo neoclásico super elegante con paredes, techos y escaleras hechas de mármol blanco. Pensé tanto en mi mamá, la llevaré algún día.

Luego, como no podía faltar, camine por el Central Park. Fue chévere porque me perdí tratando de encontrar el Strawberry Fields. Crecí con Los Beatles porque a mis papas les gustaban. Cuando por fin llegue al IMAGINE, había un muchacho tocándo su guitarra y tarareando las canciones. Me hizo sentir una felicidad que no sé cómo describirla (la música que crea una guitarra, me hipnotiza).

Tengo curiosidad, cuéntame algo, ¿alguna vez te has preguntado qué significa La Gran Manzana para ti? Te ayudaré un poco, empezaré diciéndote que es muy déficit de catalogar dada la mezcla infinita de culturas. Muchos parecen vivir el día a día, mientras otros solo viven de las regalías. Es donde aprendimos, de la mano de Carrie Bradshaw, que su sabor es cosmopolita. Desde la persona que no tiene cómo comprarse un perro caliente en sus mil y un vendedores ambulantes, hasta aquellos que tienen un carro que debe ser 2020 porque jamas lo habia visto. Todo está a la vuelta de la esquina, todo forma parte de un paisaje que se mezcla en un armonioso…caos.